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Nutrición
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por lo que son capaces de atravesar
la pared bacteriana. Una vez en el
interior de la célula bacteriana, que
es un ambiente alcalino, el ácido
desprende el protón y el pH
intracelular disminuye. Esto afecta al
metabolismo bacteriano inhibiendo la
actividad de enzimas importantes y
hace que la célula use energía para
deshacerse de los protones, lo que
lleva a una acumulación de aniones
en el interior de la célula
(Cherrington et al., 1991; Russell,
1992). Este anión ácido parece jugar
un papel muy importante en el efecto
antibacteriano de los ácidos
orgánicos y sus sales. Varios estudios
han mostrado una actividad
antimicrobiana importante, sin que se
altere significativamente el pH del
tracto digestivo.
Los ácidos orgánicos ejercen su
acción antimicrobiana tanto en el
pienso como en el tracto digestivo del
animal que consume el pienso con
ácidos orgánicos. Los ácidos
orgánicos añadidos en el pienso se
detectan sólo en el estómago e
intestino delgado (Canibe et al.,
2001c; Canibe et al., 2005), lo que
concuerda con el hecho de que los
efectos más importantes tras la
adición de ácidos orgánicos,
reducción del pH y actividad
antimicrobiana, se observan también
en estos segmentos.
Para investigar el efecto
antimicrobiano de varios ácidos
orgánicos en la digesta del tracto
digestivo y el efecto del pH del
medio sobre esta capacidad,
Knarreborg et al. (2002)
desarrollaron un método in vitro. Este
método se basa en utilizar digesta
gástrica y del intestino delgado a la
que se añaden los ácidos orgánicos
a investigar y los microorganismos en
los que el efecto de los ácidos se
quiere testar. De esta manera,
Knarreborg et al., (2002) mostraron
cómo los coliformes son más
sensibles a medios de pH bajo que
las bacterias ácido lácticas (figura 8).
Los autores investigaron, utilizando
este método, la capacidad
antibacteriana de seis ácidos
orgánicos: ácido fórmico,
propiónico, butírico, láctico,
benzoico y fumárico en contenido
gástrico (pH 4,5) y del intestino
delgado (pH 5,5). Los resultados
mostraron que la capacidad antibacteriana
de los ácidos es mayor en
la digesta gástrica que en la del
intestino delgado, proba-blemente
debido a las diferencias en pH. El
efecto antibacteriano de los diferentes
ácidos aumentó en este orden: ácido
Figura 8.- Densidad de a) coliformes y b) bacterias ácido lácticas en digesta gástrica a pH 3, 4
y 5 (adaptado de Knarreborg et al., 2002).
Avances V OLUMEN V / MAYO 2008