Prodive - Index

Prodive - Avances May 2008 - Index

Reproducción e I.A.
36
frecuencia son las del tipo
lineal, sectorial o convexo,
aplicando unas frecuencias
de 3.5 ó de 5 MHz. En las
cerdas nulíparas, púberes
o impúberes, la sonda se
coloca en el pliegue del
ano . Debido a que el útero
se halla bastante profundo,
ejerceremos una presión
sobre la sonda. Hacia
los seis meses de edad del
animal, el útero se halla ya
suficientemente desarrollado
para poder ser visualizado
sin tener que ejercer
dicha presión. En las cerdas
cíclicas o grávidas, la sonda
se colocará, también, en el pliegue
anal, por detrás de las mamas y se
desplazará suavemente hacia la
parte anterior del animal.
1.c. Interpretación de las
imágenes ecográficas
La imagen que se obtiene en la
pantalla del ecógrafo traduce la
lectura de los tejidos situados bajo
la parte exterior de la sonda. Los
líquidos homogéneos aparecen en
negro sobre la pantalla ya que éstos
no son capaces de enviar ecos
(ejemplo, el líquido amniótico o
alantoideo que rodea el embrión).
Debido al hecho de que los líquidos
contienen partículas en suspensión,
estas partículas dan lugar a
manchas en la pantalla que aparecen
más o menos ecógenas y móviles.
Los tejidos blandos, como el
útero, constituyen zonas ecógenas
y se visualizan en la pantalla con
un color gris más o menos claro
según la densidad de dichos tejidos
(Figura 2).
2.- EN EL MOMENTO
DE LA PUBERTAD
La introducción de futuras reproductoras
es una etapa crucial de-
Figura 2. Ejemplo de imagen ecográfica obtenida con una
sonda lineal de 5 MHz de frecuencia (Martinat-Botté et al.,
1998)
bido a las connotaciones económicas
subyacentes. En Francia, se
trata de una fase muy delicada en
las explotaciones porcinas ya que,
cada año, entre el 8 y el 10 % de
las cerdas nulíparas tienen que ser
eliminadas antes de su primer parto
(Boulot, 2002). Para conseguir
la situación económica óptima, los
animales deben ser precozmente
introducidos en la reproducción, a
los 230 días de edad (Dagorn et
al., 1997 ; Babot et al., 2003).
Sin embargo los desarrollos reproductivos
de las cerdas se ven, en
general, degradados cuando los
animales son puestos en reproducción
en su primer celo (Young y
King, 1981). Las primeras manifestaciones
del estro (inmovilidad
al verraco o al hombre, signos vulvares
etc.) determinan, clásicamente,
la edad a que alcanzan la
pubertad. Al menos, un 40 % de
los productores de ganado porcino
declaran controlar las entradas
en celo en cuarentena (Boulot et
al., 2005). Estos controles son
muy costosos, en lo que se refiere
a la mano de obra que demandan
y a los “celos silenciosos”, que suponen
entre el 7 y el 20 % de los
casos, que no pueden, así, ser detectados
(Martinat-Botté et al.,
2003).
Avances V OLUMEN V / MAYO 2008