Prodive - IndexProdive - Avances May 2008 - IndexCaso clínico
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En la necropsia se aprecian lesiones de poliserositis
fibrinosa.
Los síntomas comenzaban a aparecer
a los pocos días del destete
(26 días).
Por la historia clínica de la granja
comenzamos a realizar una medicación
vía agua con amoxicilina a una
dosis de 10 mg. / kg de peso vivo.
Los animales con síntomas clínicos se
trataban inyectándoles con Ceftiofur
(3mg. / kilo de peso vivo).
Se remitieron muestras de pulmón
y cerebro al laboratorio para la realización
de un análisis bacteriológico.
Los resultados en todos los casos
fueron negativos al aislamiento de
Haemophilus parasuis. Igualmente, a
la necropsia de los animales enfermos
no pudimos apreciar lesiones
compatibles con esta enfermedad.
Como la evolución no era favorable
decidimos cambiar la medicación en el
agua por Doxiciclina (0,50 gr. / litro de
agua). Después de casi tres meses,
desde el comienzo de los problemas
y a pesar de los cambios en la medicación,
no se conseguían resultados
positivos y aunque los síntomas mejoraban
en el momento de aplicar los
tratamientos en el agua, se producía
un elevado porcentaje de lechones
retrasado (20 %) de los que un 50 %
eran después bajas.
En el mes de octubre el panorama
cambió, por suerte para nosotros. En
las necropsias comenzaron a presentarse
lesiones típicas de la enfermedad
de Glässer’s: poliserositis fibrinosa
y aunque no se pudo aislar en el
laboratorio Haemophilus parasuis
nos planteamos cambiar la estrategia
de la medicación por la vacunación.
Pero se nos presentaba el problema
de que la sintomatología aparecía
pocos días después del destete, por
lo que plantearnos la vacunación a
los lechones en la primera y tercera
semana de vida no resultaría una
buena solución.
TRATAMIENTO
Teníamos claro, por los resultados
de bajas que estábamos teniendo, que
las medicaciones en el agua y en el
pienso no estaban siendo efectivas y
la única alternativa posible era la vacunación
y como el problema se presentaba
a una edad tan temprana sabíamos
que no íbamos a conseguir
una protección tan rápida como necesitábamos.
Pero como no encontrábamos
otra solución comenzamos a vacunar
los lechones en la primera y tercera
semana de vida. Pero al mismo
tiempo se instauró un programa de vacunación
a las madres 30 y 10 días
antes de la fecha prevista de partos.
RESULTADOS
Como esperábamos la vacunación
de los lechones no mejoró el
problema y los porcentajes de bajas
continuaron elevados hasta el
Avances V OLUMEN V / MAYO 2008